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La igualdad desde el juego

¿Qué relación tienen las consignas del 8M con los juguetes libres de género? La gran movilización del 8M propone visibilizar la lucha por una sociedad con igualdad de derechos. Una forma de comenzar a cambiar éstas deudas pendientes es a través la cultura que transmitimos a través de los juguetes.

 

A pocos días del 8M y la segunda edición del Paro Internacional de Mujeres, estamos inmersos en un clima rebosante de debate y reflexión. En este marco, nos parece interesante retomar el tema de juguetes libres de género como una arista fundamental para construir igualdad desde la más temprana edad.
Los juguetes construyen cultura, y al ofrecer juegos estereotipados, separados según si son de varón o de mujer, perpetuamos la inequidad.

Uno de los ejes claves del 8M, Día de la Mujer Trabajadora, es la visibilización del trabajo doméstico no remunerado. Así se nombra a las tareas que incluyen cocinar, limpiar, y el cuidado de niños, adultos mayores y familiares con discapacidad o enfermedades; a las cuales la mayoría de las mujeres (según el INDEC, 9 de cada 10) dedican gran parte de su día. Las estadísticas muestran que es muchísimo menor la cantidad de horas que los varones consagran a este tipo de actividades.

Aunque haya habido un gran crecimiento en la inserción de las mujeres en el mundo laboral, este no fue acompañado por un crecimiento semejante en la participación de los varones en el trabajo doméstico, lo cual, junto con los “inconvenientes” que puede traer la maternidad en el trabajo, redunda en una profunda desigualdad entre hombres y mujeres en este ámbito.

En consecuencia de esta doble jornada laboral, muchas mujeres deben resignar parte de su vida personal, laboral, profesional u ociosa para poder cumplir con este cúmulo de tareas, que no son socialmente reconocidas como trabajo. Al contrario, se encuentran naturalizadas como parte de su rol prefijado en la sociedad, o bien se entienden como consecuencia de sus características esenciales de mujer.

Si nos ponemos a pensar en la infancia, encontramos que estos estereotipos que asocian exclusivamente a la mujer a las tareas de limpieza y los cuidados forman parte de la cultura que se transmite a través de los juguetes sexistas. Llamamos sexistas a aquellos juguetes que se presentan separados según si son para varón o para nena: los juguetes dedicados a niñas tienen que ver con la belleza, la dulzura, el cuidado, las tareas domésticas: muñecas y sus vestiditos, cocinitas, bebotes.

Por el contrario, los juguetes para varones tienen una presentación más “ruda”, y se relacionan con el deporte, la acción, los medios de transporte, la construcción, la competencia y la violencia.

El inconveniente no está en el juguete en sí, sino en la separación: al buscar un juguete para un infante, la pregunta no debería ser “¿es nena o nene?”, sino “¿qué le gusta?”

Retomando el tema del trabajo doméstico y de cuidados, si queremos que estas tareas dejen de ser una inevitable carga para las mujeres, deben comenzar a estar equitativamente repartidas. Y para que los varones del futuro estén preparados para asumir y compartir con las mujeres estas tareas, es fundamental dejar de enseñarles que las escobitas y las cocinas son juegos exclusivamente para nena.

Es necesario desmontar la incomodidad que produce ver a un nene jugando con un bebote. Ese niño está desarrollando sus habilidades y sensibilidad como padre o cuidador. Y así preparamos el campo para un futuro donde las tareas de cuidado y crianza son cumplidas tanto por varones como por mujeres.


En conclusión ¿cómo promover la responsabilidad compartida de las tareas domésticas y de cuidado desde la temprana edad?

No más clasificación de juguetes por género. Dejemos de transmitir a través de los juguetes que hay tareas que son para mujer y tareas que son para varón. Los juguetes y los juegos son universales.

Dejar de subestimar o desvalorizar las tareas domésticas y de cuidado, e incluirlas en el universo de juego simbólico con la misma pasión y empeño juguetón con el que presentamos un escenario con naves espaciales y personajes fantásticos. 



Si te interesa leer más sobre el trabajo doméstico no remunerado, te recomendamos:
http://economiafeminita.com/trabajo-domestico-no-remunerado-pilar-de-la-desigualdad-de-genero/

 

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