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Clasificación de las Emociones

Como ya les hemos venido mostrando, tenemos el nuevo juego de exploradores de emociones en conjunto con nuestro nuevo Instagram @Ikitoi_emociones de mano de nuestra amiga Ruth.

Ya bien sabemos hay muchas teorías acerca de cuales son la emociones básicas, las emociones a veces se combinan o tienen diversas intensidades, dando lugar a una diversidad de emociones casi infinitas y en esta oportunidad, te mostraremos la clasificación de las emociones, que se conforman de la siguiente manera:

 
 
 

Curiosidad:

La curiosidad es una emoción en la que a diferencia de la sorpresa, interviene el pensamiento.
 
Es también una respuesta
ante lo nuevo o desconocido, pero no requiere de su aparición
inesperada.
 
Se caracteriza por el deseo de conocer, saber, aprender algo nuevo.
 

Amor:

El amor es la emoción que sentimos cuando experimentamos un fuerte afecto por alguien, de modo que su proximidad nos
provoca placer y su alejamiento displacer o dolor.
 
En este sentido puede desencadenar otras emociones como alegría o tristeza, de acuerdo a que el objeto amado esté presente o ausente, y en cada caso involucra reacciones físicas
diferentes ( por ejemplo: taquicardia, rubor o llanto).
 
Existen muchas formas de amor que se manifiestan con intensidades y sensaciones diferentes, el amor puede ser a los hijos , los padres, los amigos o la pareja. pero puede referirse a objetos ideales como el país, la comunidad, e incluso a algún objeto muy especial.
 
 

Admiración:

Sentimos admiración cuando estamos frente a alguien que desde nuestro criterio racional, posee cualidades muy valoradas
o excepcionales.
 
Es una emoción que nos inspira respeto y frecuentemente a la persona admirada se le atribuye superioridad.
 

Culpa:

La culpa es una emoción displacentera que tiene la función de regular las relaciones sociales.
 
Nos advierte cuando hemos
transgredido o estamos próximos a transgredir una regla de nuestra comunidad y se refiere a nuestra responsabilidad en el
daño causado a alguien por esa transgresión.
 
Esta emoción surge incluso aunque sólo tengamos
pensamientos que transgreden normas morales de nuestro grupo, para ayudarnos a frenar la acción que las llevaría a cabo.
 

Vergüenza:

La vergüenza es una emoción que al igual que la culpa tiene como función nuestra adaptación a grupos sociales, colaborando al respeto por las normas que hacen que la convivencia sea placentera para todos.
 
La vergüenza es el sentimiento de displacer que sentimos cuando creemos que hicimos algo que es valorado como un
error o un defecto por el grupo al que pertenecemos.
 
Puede tener distintas intensidades, y si es exagerada genera más sufrimiento que beneficio.
 

Arrepentimiento:

El arrepentimiento es una forma de la culpa, es un modo más racional, que implica la evaluación de lo ocurrido y de nuestra responsabilidad en el daño que causamos o que podríamos haber causado.
 
Nos ayuda a aprender a resolver situaciones similares que puedan suceder a futuro y nos alienta a reparar el daño que causamos a otros.
 

Confianza:

La confianza es el sentimiento de seguridad, de creencia en la integridad, ya sea de uno mismo o de los otros.
 
Puede referirse incluso a objetos.
 
Si bien la confianza se apoya en datos objetivos, tiene un
componente subjetivo que no depende de la realidad sino de nuestras experiencias previas y nuestro vínculos con aquello en lo que confiamos.
 
Es una emoción positiva para quien la experimenta.
 

Celos:

Los celos tienen como función alertarnos sobre la posible falta de atención a las necesidades de nuestros seres queridos.
 
Originalmente se referían solo a la pareja, pero se extienden a todas nuestras personas queridas, por ejemplo: padres, hermanos y amigos.
 
Es una emoción que cuando la sentimos nos advierte que
alguna persona a la que queremos se está alejando, o buscando afecto en otros, de quienes estamos celosos, y nos alerta de que podemos perderla.
 
Los celos son normales, cuando nos alientan a cuidar nuestros vínculos, pero pueden perjudicarlos si son exagerados.
Cuando son desmedidos producen angustia y deterioran los vínculos.
 

 

Si les interesa saber más de este tipo de contenidos y tematicas visitanos en nuestro instagram @Ikitoi_emociones

 
 
 

Miedo:

Es la emoción más antigua, individual y filogenéticamente.

Se activa frente a la presencia de un peligro real o imaginario.
 
Su función es proteger nuestra vida del peligro activando un sistema defensivo que nos prepara para luchar o huir.
 
Si bien el miedo es automático y en la reacción que dispara no interviene el pensamiento, muchas veces el miedo surge del pensamiento mismo cuando de trata de un peligro que afecta nuestra integridad psíquica.
 
 

Enojo:

El enojo es una respuesta a una ofensa o agresión, como la ira pero en lugar de ser intensa e impulsiva, involucra el procesamiento racional.
 
Es una respuesta posterior al pensamiento, en este sentido es menos intensa y más duradera, pero permite la reflexión.
 

Agresión (agredido):

Esta emoción es el efecto de la ira, el odio o el enojo. refleja cómo nos sentimos cuando alguien quiere hacernos daño porque está enojado con nosotros o nos odia. La agresión puede ser física o psicológica.
 
Lo ponemos en este grupo de emociones a fin de
que los niños puedan relacionarlas ya que la Ira y la agresión se dan como las 2 cara de una misma situación de conflicto.
 

Alegría:

Es la emoción positiva por excelencia, es lo que sentimos cuando logramos algo deseado.
 
Comunica a nuestro entorno que no hay amenazas y que estamos bien predispuestos al intercambio social y afectivo.
 
La alegría es una expresión actual, refleja lo que me sucede ahora y se desvanece con el tiempo.
 

Felicidad:

Cuando la alegría se prolonga en el tiempo y nos permite poner en palabras y en perspectiva lo que sentimos, se transforma en felicidad, una emoción duradera y estable.
 

Tristeza:

Refleja un estado de ánimo negativo de pena, que surge de una pérdida o frustración propia.
 
Su finalidad es comunicar a los otros que estamos atravesando una situación desfavorable con el fin recibir ayuda.
 
Por esta razón, la tristeza también puede ser provocada por una
situación de pérdida o sufrimiento de alguien cercano, que por empatía (ponernos en el lugar del otro), nos produce dolor
psíquico y nos advierte de que necesita ayuda.
 

Asco:

El asco es una sensación de rechazo , que nos protege de
potenciales daños por falta de higiene o contaminación.
 
Es frecuente que se refiera a alimentos en mal estado.
Si bien es una reacción instintiva, a medida que crecemos puede ser provocada por estímulos diversos, asociados a experiencias personales negativas.
 
Se acompaña de reacciones corporales como náuseas, vómitos y malestar general.
 

Sorpresa:

Es una emoción de muy corta duración, que surge frente a algo

inesperado o imprevisto.
Puede representar la respuesta inicial de una situación, y ser seguida alguna de las otras emociones: alegría, asco etc.
 
Su función es prepararnos para afrontar una situación nueva, activando una actitud de alerta.
 

Envidia: 

Es una emoción negativa, de la que las personas en general se avergüenzan y esconden.
 
Es el deseo intenso de tener algo que pertenece a una persona a la que admiramos.
 
Surge de compararnos con otros y tomar conciencia de
nuestras limitaciones o carencias .
 
Cuando en lugar de aceptar nuestras limitaciones y entender que nadie es perfecto, pensamos que la otra persona sí es perfecta y creemos que si tuviéramos lo que esa persona tiene seríamos tan perfectos como esa persona.
 
 
 
 
 
 

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